Los Tres Pilares de la Preparación del Sabbat
Por Gregory Toussaint | 2 de febrero de 2026
El Sabbat no es algo en lo que tropezamos; comienza con intención. Una hermosa manera de marcar este comienzo es con una cena del Sabbat. Esta no es solo otra comida. Es un tiempo para que la familia se reúna, comparta una comida y entre en un espíritu de adoración y acción de gracias. Es un tiempo para guardar los teléfonos, apagar la televisión y estar presentes unos con otros en la presencia de Dios. Para experimentar plenamente las bendiciones del Sabbat, debemos prepararnos para él. Esta preparación puede entenderse en tres áreas clave: preparar nuestros corazones, preparar nuestras familias y preparar a nuestros amigos.
Preparar Nuestros Corazones
Antes de que un músico suba al escenario, afina meticulosamente su instrumento. Sabe que una hermosa melodía no puede provenir de una cuerda desafinada. De la misma manera, nuestros corazones, después de una larga semana de demandas mundanas, a menudo están desafinados. Llegamos al Sabbat abarrotados de ansiedades, frustraciones y el ruido persistente de nuestras responsabilidades. Para adorar verdaderamente, primero debemos afinar el instrumento de nuestra alma.
La Biblia afirma este principio en Job 11:13: "Si tú dispusieres tu corazón, y extendieres a Él tus manos." El acto externo de adoración, extender nuestras manos, está precedido por el acto interno de preparación. Este es un giro consciente de nuestra atención y afecto hacia Dios.
Pasos Prácticos para Afinar Tu Corazón:
Crear un Umbral: La cena del Sabbat la noche anterior es el umbral perfecto. Márcala como una transición distinta. Cuando te reúnas para la comida, declara el fin de la semana laboral. Guarda los teléfonos, apaga las noticias y deja que las preocupaciones del mundo caigan en este umbral.
Llenar el aire con Adoración: La forma más simple de cambiar la atmósfera es cambiar la banda sonora. Reproduce música de adoración que calme tu espíritu y eleve tu enfoque. Deja que las letras te inunden, recordándote el carácter y la fidelidad de Dios.
Participar en Gratitud Proactiva: En lugar de dejar que la conversación divague, guíala. Da la vuelta a la mesa y haz que cada persona comparta una cosa específica por la que está agradecida de la semana. Esta práctica combate activamente el espíritu de queja y cultiva un corazón de acción de gracias, que es el lenguaje nativo de la adoración.
Orar con Intención: Ofrece una oración específica para comenzar el Sabbat, pidiendo a Dios que aquiete tu mente, limpie tu corazón y te haga receptivo a Su voz. Este acto consagra el tiempo e invita al Espíritu Santo a comenzar Su obra de preparación en ti.
Preparar Nuestras Familias
Nuestro concepto moderno de fe es a menudo altamente individualista, pero el modelo bíblico es profundamente corporativo. Comienza con la familia. La famosa declaración de Josué, "En cuanto a mí y a mi casa, serviremos al Señor", no es una declaración de piedad personal solamente; es un compromiso de liderazgo. El Sabbat proporciona la oportunidad principal para vivir este compromiso.
En Deuteronomio 31:12, la instrucción es clara y completa: "Reúne al pueblo, hombres, mujeres y niños, y el extranjero que está dentro de tus puertas, para que oigan y aprendan a temer al Señor tu Dios." Esta "santa convocación" es esencial, y preparar a nuestra familia para ella es una disciplina espiritual vital.
Pasos Prácticos para Preparar a Tu Familia:
Comunicar con Claridad y Alegría: La noche anterior, elimina la prisa del domingo por la mañana. Discute el plan para la iglesia. Confirma la hora a la que saldrán, haz que los niños preparen su ropa y habla del servicio con anticipación. Tu actitud es contagiosa; si lo tratas como un privilegio gozoso, es más probable que tu familia también lo vea de esa manera.
Reforzar el 'Por Qué': Es crucial que nuestras familias, especialmente los niños y adolescentes, entiendan por qué vamos a la iglesia. No es solo una regla que seguir. Explica que es un tiempo para que ellos escuchen la palabra de Dios de otra voz, para que otros oren por ellos y para construir amistades con personas que comparten su fe. Los conecta con el "pueblo" que los ayudará a crecer.
Modelar el Comportamiento: Tus hijos aprenderán más de tus acciones que de tus palabras. Cuando te ven priorizando la preparación del Sabbat, hablando con entusiasmo sobre la adoración y participando con la comunidad de la iglesia, internalizan el valor de estas prácticas mucho más efectivamente que si simplemente se les dice que lo hagan.
Preparar a Nuestros Amigos
Una vez que nuestros corazones y hogares están alineados para el Sabbat, nuestra preparación se mueve hacia afuera. Un corazón preparado no es un callejón sin salida; es un canal para que el amor de Dios fluya hacia otros. Hebreos 10:24-25 nos da una directiva clara: "Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos... sino exhortándonos unos a otros."
El tiempo de preparación del Sabbat es el momento perfecto para "considerarnos unos a otros". ¿Quién faltó del rebaño la semana pasada? ¿Quién podría estar desanimado? Esta es nuestra oportunidad de ser las manos y los pies del Pastor.
Pasos Prácticos para Preparar a Tus Amigos:
Extender la Mano con Aliento: Esto no se trata de ser un oficial de ausencias, sino un amigo. Un simple mensaje de texto o llamada amorosa puede hacer toda la diferencia. "Oye, te extrañamos en la iglesia el domingo pasado. Orando para que estés bien y espero verte mañana." Esto comunica valor y cuidado, no juicio.
Ser un 'Mike Wood': La historia de Don Piper, autor de 90 Minutos en el Cielo, contiene una lección poderosa. Cuando Piper llegó al cielo, uno de los primeros en recibirlo fue Mike Wood, un hombre que fielmente le había dado un aventón a la iglesia cuando era un nuevo creyente. El acto de servicio simple y constante de Mike tuvo un impacto eterno. Pregúntate: ¿a quién podría ofrecerle un aventón? ¿Para quién podría guardar un asiento? ¿Quién estará en el cielo debido a mi simple aliento?
Escuchar más de lo que hablas: Cuando te acercas a alguien ausente, puede estar luchando. Puede estar cansado, enfermo o espiritualmente seco. Está listo para escuchar. Tu acto de preparación podría ser simplemente orar con él por teléfono, ofreciendo una palabra de esperanza que lo fortalezca para la semana que viene, ya sea que llegue a la iglesia o no.
Preguntas de Discusión
Deuteronomio 31:12 enfatiza la importancia de que los niños escuchen y aprendan en un entorno comunitario. ¿Por qué es tan importante para ellos escuchar de otras voces además de solo sus padres?
La historia de Mike Wood destaca el poder de pequeños actos de servicio constantes. ¿Cuál es un pequeño acto constante que podrías comenzar para ayudar a alguien más en su jornada de fe?
¿Cómo impacta la preparación de tu corazón el sábado por la noche tu capacidad tanto de recibir como de contribuir al servicio de adoración corporativa el domingo?
¿Quién es una persona que puedes "considerar" y contactar esta semana como parte de tu preparación del Sabbat?